El MGM Grand de Las Vegas albergó uno de los combates más promisorios de todo el año: Manny Pacquiao y Keith Thurman pusieron en disputa sus títulos mundiales para perseguir la ansiada unificación en la categoría wélter.
El filipino logró un contundente triunfo en fallo dividido y unificó el título mundial tras ser dueño del cinturón regular de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB). En tanto, el norteamericano se presentó como el súper campeón de esa entidad con sede en Panamá, reseña Infobae.
Como se creía en la previa, este enfrentamiento quedó ubicado como uno de los más interesantes del 2019. A los 40 años, el «Pac-Man» venía de demostrar su absoluta vigencia tras castigar a lo largo de 12 rounds al norteamericano Adrien Broner en enero de este año, consagrándose por decisión unánime.
Luego de una discutida derrota ante el australiano Jeff Horn como visitante en julio del 2017, Pacquiao resurgió al año siguiente tras noquear al argentino Lucas Matthysse para adueñarse de la corona AMB de la divisional.
Thurman tiene un largo recorrido con la corona AMB: la consiguió de manera interina en 2013 luego de arrebatársela al argentino Diego «La Joya» Chávez. Invicto a los 30 años,c en su camino reciente con triunfos resonantes ante Shawn Porter, Danny García y Josesito López para erigirse como uno de los pugilistas más interesantes de una categoría repleta de figuras de la talla de Errol Spence Jr. o Terence Crawford. En total, «One Time» suma un récord de 29 triunfos (22 por nocaut) y ahora 1 derrota.
«Manny no me va a hacer nada con sus pequeños brazos T-Rex», lo desafió Thurman a Pacquiao durante los días previos calentando las horas que antecedieron al esperado combate.
Manny es campeón en ocho divisiones diferentes y con 24 años de carrera como boxeador profesional suma 62 triunfos (39KO), 7 derrotas y 2 empates en toda su trayectoria. El peso welter (66,600 kg).