En medio de una severa crisis que tiene al país desde hace dos años en hiperinflación, este 10 enero de 2020 se conoció – casi clandestinamente- un nuevo aumento de salarios mínimo, el cual ya está en la Gaceta Oficial (N° 6.502 de fecha 9 de enero) y, a todas luces no le va a alcanzar al trabajador venezolano para cubrir sus necesidades mínimas.
El aumento llevó el salario mínimo a Bs. 250.000 (66,66% más), unos 3,40 dólares estadounidenses al cambio oficial vigente según el BCV para el día 22 de enero de 2020. Ese ingreso en octubre representaba 7,6 dólares al cambio oficial del momento.
Por su parte, el bono de alimentación pasó a Bs. 200 000 (33,33% más), por lo que la remuneración mínima mensual integral pasó de Bs. 300.000 a 450.000 Bs por mes, equivalentes a 6,12 dólares al cambio oficial.
Pero, el venezolano requiere casi US$400 solo para alimentos y alrededor de US$600 para cubrir gastos de vida, según el Cendas.
El economista José Guerra publicó en las redes sociales que “en América Latina un salario mínimo promedio es 300 dólares mensuales. En Venezuela es 3 dólares mensuales”. Él calcula a dólar no oficial.
El director del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas), Óscar Meza, precisó que la Canasta Básica Alimentaria en el mes de diciembre se ubicó en Bs. 27.322.672 ($372,08), explicando que que “las encuestas las hacemos en los mercados y populares y supermercados ubicados en zonas populares”.
El también diputado a la Asamblea Nacional, José Ricardo Salazar, indicó que estos aumentos de salario (van 30 incrementos salariales desde 2013 a la fecha) son “una práctica desvirtuada que no compensa el deterioro del ingreso y no tiene relación con la producción nacional”. Añadió que al usar dinero inorgánico para pagar estos aumentos, no se ayuda a nadie y que la hiperinflación sólo empeorará.
Gremios se pronuncian
La representante del Sindicato Venezolano de Maestros, Griselda Sánchez, indicó que la comunidad de educadores exige un pago “acorde al fenómeno económico que está viviendo el país”, la cual se mueve en dólares.
El presidente de la Federación Unitaria Nacional de Empleados Públicos (Fedeunep), Antonio Suarez ha propuesto un aumento de salario de entre 2 a 2,5 petros, que al valor del 21 de enero, significaban Bs.8.750.894,32.
El presidente de Conindustria, Adán Celis, afirmó que “la inflación ha molido el salario”, y que el actual esquema de importación de alimentos es una “especie de burbuja” de bienestar que durará poco, porque la mayoría de los ciudadanos no están en la capacidad de adquirirlos.
En cuanto al uso libre del dólar como moneda de intercambio en el país, Celis señaló que no es algo que beneficia a todos porque “más del 60% no está recibiendo dólares”, solo una pequeña porción.
¿Dolarización?
El espontáneo uso libre del dólar no se puede definir como “dolarización”, porque carece de una política económica correcta de parte del gobierno. En tal sentido, no ha representado ninguna solución para el venezolano ante la hiperinflación, al contrario, ha derivado en mayor incremento de precios e impulso a la inflación.
En Venezuela el dólar tiene cotizaciones diferentes para la venta, muchos aplican esa de que “el precio del dólar lo pongo yo” para poder recibir esta moneda como medio de pago.
Todos se preguntan por qué el gobierno no paga salarios en dólares. Para hacerlo hay que recuperar el producto interno bruto, produciendo, pero economistas aclaran que la cantidad de dólares que circulan actualmente en el país, en buena parte provienen de las remesas y no de la producción interna.
Elizabeth Dávila H.