La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, informó que hasta el momento hay 11 detenidos por el sabotaje al gasoducto Muscar, ubicado en el estado Monagas, que provocó una explosión y daños severos a la infraestructura, afectando el suministro de gas y energía en el oriente del país.
Rodríguez aseguró que los detenidos han confesado cómo se llevó a cabo el ataque contra esta instalación de Petróleos de Venezuela (PDVSA), que es considerada crucial para la producción de gas en el país.
«La recuperación ha podido ser posible gracias a 800 trabajadores y trabajadoras de PDVSA, que desde distintos lugares del país se concentraron para recuperar el servicio de gas para el pueblo venezolano», destacó Rodríguez, enfatizando que el ataque no solo impactó el suministro de gas, sino que también afectó el servicio eléctrico y la economía nacional.
La vicepresidenta también mencionó que estos ataques son parte de una serie de agresiones permanentes a la industria venezolana, orquestadas por un sector extremista con alianzas internacionales que buscan desestabilizar al país.
«Pronto sabremos cómo actuaron estas personas y su vinculación con los grupos extremistas que buscan acceder al poder político en Venezuela», concluyó Rodríguez, dejando entrever que las investigaciones continuarán para esclarecer los detalles del ataque.