Las empresas propietarias de los cuatro cargamentos de gasolina iraní, que fueron confiscados por el gobierno de los Estados Unidos, impugnaron la medida y reclamaron sus derechos sobre el combustible, según lo publicado por una gaceta judicial este martes.
En agosto, el Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció la incautación de aproximadamente 1,1 millones de barriles de combustible que, según dijo, tenía como destino Venezuela. Las industrias petroleras de ambas naciones de la Opep están bajo sanciones de Estados Unidos, e Irán a principios de este año irritó a Washington al enviar una flotilla con gasolina al país sudamericano.
En una presentación el martes ante el Tribunal del Distrito de Estados Unidos para el Distrito de Columbia, Mobin International Limited, con sede en los Emiratos Árabes Unidos, dijo que era el propietario de la carga a bordo de los tanqueros Bella y Bering.
La firma Oman Fuel, registrada en el Reino Unido, agregó que son dueños de la carga en los barcos Pandi y Luna, mientras que Sohar Fuel, registrada en Omán, dijo que es propietaria de la carga en el tanquero Luna.
Las compañías dijeron que habían vendido los cargamentos a Citi Energy FZC, con sede en los Emiratos Árabes Unidos, pero el pago se concretaba a la entrega, que fue interrumpido por la incautación.
Las empresas también cuestionaron la afirmación de que los envíos tenían como destino Venezuela. “En el momento en que fueron incautadas, las Propiedades Demandas estaban destinadas a Trinidad para su venta a clientes en Perú y Colombia”, explicaron las empresas en el escrito.
Venezuela comparte una frontera marítima con la nación caribeña de dos islas de Trinidad y Tobago, y una frontera terrestre con Colombia.