El petróleo tocó el martes 18 de enero un punto máximo en los últimos siete años impulsado por las perturbaciones de la oferta, las tensiones geopolíticas y un aumento de la demanda, pese a los temores por avance de la variante ómicron.
El barril de Brent del mar del Norte cotizaba en 87,26 dólares (+0,9%) sobre las 04H50 GMT del martes, marcando un máximo desde el 30 de octubre de 2014 cuando llegó a 86,74 dólares.
El barril de West Texas Intermediate (WTI) trepó hasta los 85,66 dólares llegando a un nivel no visto desde 2014.
Varios factores contribuyen a este incremento. Por un lado, la interrupción de la producción «en países como Libia, Nigeria, Angola, Ecuador y, más recientemente, en Canadá por el frío extremo», explicó Hussein Sayed, analista en Exinity.
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