La Justicia de El Salvador se encuentra en el ojo del huracán tras declarar que el tocamiento a una niña de 10 años, supuestamente cometido por el magistrado Eduardo Jaime Escalante Díaz, no es delito sino una falta.
Los jueces Guillermo Arévalo Domínguez y Martín Rogel Zepeda, de la Cámara Primero de lo Penal de San Salvador, se declararon incompetentes para enviar a juicio a Escalante Díaz y en su fallo señalaron que el tocamiento a la menor no es un delito.
Dicha corte, que indicó que «hay otro tipo probable de conducta» y declaró «la acción como una falta», envió el proceso a un tribunal de Paz para que «determine si el magistrado es o no responsable de esa falta», reseñó Unión Radio.
La cámara explicó, a través de un comunicado, que «como resultado de un adecuado y responsable proceso de deliberación se llegó a la conclusión que la conducta imputada al magistrado Escalante Díaz no es constitutiva del tipo penal por el cual fue acusado, es decir, el delito de agresión sexual en menor».
De acuerdo con la corte, la decisión se encuentra «fundamentada en los hechos, en los elementos de prueba aportados por la niña víctima y en el dictamen pericial correspondiente, así como en criterios doctrinarios y jurisprudenciales».
Esta decisión ha generado indignación en un sector de la población salvadoreña y ha llevado al presidente Nayib Bukele y a organizaciones nacionales e internacionales en defensa de los derechos de la niñez a manifestarse en contra del fallo.